Cada vez son más las marcas que deciden sacar una línea de accesorios deportivos para los modelos que comercializan, como puede ser la gama S-Line de Audi, o los Pack M de BMW, por citar algunos ejemplos. Desde hace 6 meses, la marca sueca Volvo cuenta con su propia línea de productos R-Design, que ahora se extiende hasta el XC90.
Pese a que su aspecto pueda recordar a la versión Sport, el paquete R-Line incorpora elementos a mayores, como las dos salidas dobles de escape que podemos encontrar en la zona posterior, el nuevo difusor, los espejos retrovisores y parrilla delantera cromadas, y las llantas disponibles en dos diferentes medidas, 19″ y 20″.
¿Quién ha dicho que no va a haber una segunda generación del Volvo XC90? Esta pregunta es la que se le pasaría por la cabeza ayer a los responsables de la marca sueca al ver en muchos medios la noticia que fechaba el fin del XC90 para 2012. Volvo se ha dirigido a Auto Motor&Sport -encargada de dar la noticia de la cancelación-, indicando que el proyecto de una segunda generación del XC90 todavía no ha sido cancelado, pero por otra parte, tampoco lo ha confirmado.
En el supuesto que el modelo sí tuviese continuidad, podría emplear alguna plataforma Ford con el fin de abaratar los costes de desarrollo, aunque para ello se tenga que estirar más de lo previsto la vida de la actual generación del Volvo XC90.
La imagen superior muestra el aspecto que podría tener el SUV sueco tras el restyling que sufrirá el próximo año 2009.
Volvo introducirá un restyling en 2009 en su XC90, pero no llegará a desarrollar una segunda generación para cuando en 2012 se deje de vender el modelo.
Cuando hace unos días hablábamos del futuro Volvo V30, comentábamos que la marca sueca no desarrollaría un SUV de mayores dimensiones que el XC90 porque esto supondría más quebraderos de cabeza que beneficios para la marca. Esta decisión parece extenderse al XC90, que no tendrá continuidad cuando Volvo decida retirar el modelo del mercado.
La necesidad de aligerar su peso con la inclusión de nuevos materiales, desarrollar nuevos motores, incluir versiones híbridas, nuevas transmisiones y sistemas stop-start, han sido algunos de los motivos de esta decisión. Buena parte de culpa la tiene el nivel de ventas en el mercado americano, donde Volvo tiene una buena cuota de mercado. Allí, el mercado de los SUVs parece estar dominado por el BMW X5, donde sus ventas se encuentran lejos de la competencia europea.