Será este domingo cuando se empiece a retransmitir por TV (en Inglaterra) el golpe de una “bola de derribo” (”Wrecking Ball”), las mismas que se usan para tirar abajo edificios, y que, con un peso de una tonelada, impacta contra el Fortwo a 40 km/h. Esto servirá de base a los anuncios donde se tratará de hacer ver la seguridad que ofrece la célula Tridion, al absorver la mayor parte de la energía del impacto y dejar el coche con el mínimo de daños.
Para el director gerente de Mercedes-Benz, Dermot Kelly, los anuncios destacan los increíbles datos del coche de una manera inteligente y entretenida, demostrando que el tamaño no importa para la protección real de los ocupantes.
Cuando Mercedes-Benz tomó el proyecto Smart (Swatch Mercedes Art), tenía bastantes interrogantes sobre su desarrollo, pero lo que sí tenía claro desde un principio es que debería ser, ante todo, seguro. Para ello puso a trabajar a su equipo de ingenieros en lo que luego se denominaría la célula Tridion: un lugar de seguridad que protegería a sus ocupantes de accidentes y vuelcos. Es decir: los aislaría del peligro.
La célula tridion es “el esqueleto del vehículo”, y se diferencia en todos los Smart porque está pintada en color diferente, plateado en muchos casos, o en un color diferente al de la carrocería si esta fuera plateada (entonces se combina de otra forma recurriendo siempre a tres colores principales: plata, negro y titanio).
Con la introducción del Smart Fortwo Cabrio la célula Tridion se modificó, creando un segundo puente (un arco) detrás, y protegiendo la zona del parabrisas para lograr que no perdiera su efectividad sin dañar, a su vez, la estética de ese tipo de carrocería.