
No se que es más impresionante: si las serpientes retorciéndose por todo el vehículo (un Smart FortFour), o la pintura de éste simulando su piel. Pero no acaba ahí la cosa: el diseño en plan serpiente se extiende hasta el interior, volante incluido.
Lógicamente, las serpientes del exterior son falsas, literalmente pegadas sobre la carrocería o simulando salir del interior del vehículo. ¿Te imaginas encontrártelo en el aparcamiento? Yo, lo único que le echo en falta (mirándolo así, un poco por encima) son unos pequeños motores eléctricos que simulen el movimiento ondulante de los ofidios, de esta forma puede que el conductor evite alguna que otra multa por circular de semejante guisa.
Publicado por Derek en Curiosidades, Smart el 15 Diciembre, 2007













