Algunos de los modelos claves de Ford han sido sometidos a un proceso de puesta a punto para obtener niveles de emisiones de CO2 más bajos y una economía de consumo mejorada que, además de ser respetuosa con el medio ambiente, reduce los costes de utilización.
Los nuevos C-MAX y Kuga con bajos niveles de emisiones se incorporarán a la gama durante el mes de diciembre y se beneficiarán de una sustancial reducción de impuestos gracias a sus bajas emisiones. Por su parte, los Ford S-MAX y Galaxy con emisiones reducidas, iniciaron su producción en septiembre y están ya a la venta.
Ford presentará en el próximo Salón de Ginebra sus nuevas unidades motrices para los modelos Mondeo, S-Max y Galaxy. La novedad obedece a la incorporación de la tercera generación del Common Rail, con inyectores piezoeléctricos fabricados por Bosch de siete agujeros y con una capacidad de presión de hasta 1.800 bares, proveyendo de cinco inyecciones por cada combustión, controladas electrónicamente mediante sensores de efecto hall y tomando como parámetros de la ecuación las revoluciones del motor, la temperatura de éste y del aire de entrada. Todo esto se traduce en un consumo menor, menos emisiones, un funcionamiento más suave y una reducciones del nivel de ruidos y de vibraciones.
Además, estos motores poseen un turbo de geometría variable, con sensor en el pedal del acelerador para calibrar su respuesta y sensibilidad, dotando de más fuerza y potencia cuando son realmente necesarias y respondiendo mejor a bajas revoluciones.