Hace dos años se obligó a los fabricantes de neumáticos a hacerse cargo de su recogida y posterior reciclaje (lo que motivó el aumento del precio medio de cada neumático en unos 2 euros), y hoy ha entrado en vigor otra medida parecida: todos los comercioes (talleres, tiendas de respuestos, supermercados, etc.) están obligados a hacerse cargo de las baterías usadas cada vez que se adquiera una nueva.
Esto no ocurre solamente con las baterías de automóvil, sino con todo tipo de baterías (de móviles, ordenadores portátiles, e incluso pilas), y conlleva también el pago de una tasa (un sobreprecio) que ya paga el consumidor al adquirir el componente nuevo.
La Asociación Sueca para el Asma y la Alergia (Swedish Asthma and Allergy Association) ha añadido al Volvo XC60 como automóvil recomendado para alérgicos por la buena calidad de aire que se respira en su interior. El XC60 se suma a los modelos S80, V70 y XC70 que ya tenían la misma recomendación por dicha asociación de salud.
La calidad del aire que se respira en el interior de estos automóviles Volvo es gracias a un sistema desarrollado por el fabricante sueco denominado IAQS (Interior Air Quality System) en unión con el CZIP (Clean Zone Interior Package), ambos sistemas son muy importantes para todos los que padecen alergias, las cuales sufren el 45% de la población mundial, según estimaciones, en el mundo industrializado.
Según los científicos, los niveles actuales de CO2 en la atmósfera son los más altos desde hace nada menos que 650.000 años, y llegan a alcanzar hasta un 40% más que en la llamada Revolución Industrial, donde ingentes cantidades de combustibles fósiles (carbón sobre todo) se quemaban en las grandes factorías.
El peligroso y tóxico CO2, además, se está acumulando a un ritmo más rápido y frenético de lo que se esperaba, según el centro de Mauna Loa, en Hawai, que mide desde hace 50 años los niveles de CO2 en la atmósfera. Actualmente el dióxido de carbono en el planeta llega a 397 ppm (partes por millón), con una tasa de crecimiento anual enorme: 2.14 ppm en el pasado año, aunmentando de media 2.1 ppm al año desde el 2000. Los científicos e investigadores alertan que el planeta está perdiendo la capacidad de absorver y neutralizar el CO2, principalmente por la pérdida de masa vegetal y la contaminación marina.
Sita, perteneciente al Grupo Suez, y Renault, junto con la compañía Indra, desarrollan un programa conjunto para el reciclaje de vehículos, y la gestión de todos sus componentes contaminantes al final de su vida útil. Esta “joint venture” contempla una inversión de 100 millones de euros en un periodo de cinco años. Su fin es conseguir que los vehículos puedan recuperar el 95% de las partes de los vehículos para el año 2015.
Renault ya fabrica ahora, bajo su programa Eco2, una buena parte de vehículos con un alto contenido de elementos fácilmente reciclables y/o recuperables, y que también pueden reutilizarse para otros menesteres al final de la vida del vehículo. En el caso del Laguna III; por ejemplo, los componentes plásticos recicables suponen el 17% (35 kg).
Hacerse uno su propio combustible es algo que no es la primera vez que lo traemos aquí, y, de ser sólo una utopía hace no muchos años, se ha convertido en una realidad patente que llevan a cabo ya algunos ciudadanos. Gracias a la preparación llevada a cabo en los últimos años por la industria automovilística para hacer sus motores flexibles a combustibles “ecológicos” (biodiesel, flex-fuel, gasolina sintética y demás), y, con ello, al surgimiento de nuevos componentes (principalmente dos: la introducción de la electrónica para adaptar el encendido “inteligente” por medio de ordenadores -las ECUS, PCM o ECM o como se quiera llamar-, y la sustitución de piezas por sistemas como el common-rail, además del fortalecimiento de válvulas y elementos accesorios, es posible utilizar aceite usado, del habitual que usamos para cocinar, como combustible.
Los elementos para hacerlo se encuentran abundantemente por Internet, con multitud de guías y trucos (mucho de este material, ya traducido, y el cual os ponemos a continuación una breve reseña para los interesados en empezar con esta labor). Uno de los problemas con el que se encuentra la persona que desee usar aceite de cocina para su motor diesel (solo es apto para los diesel, no para los motores de gasolina aunque éstos sean flex-fuel, ya que eso entra en otro tema que no abordaré aquí) es la, cada vez, más alta pulverización de los inyectores. Sobre todo los últimos inyectores piezo-eléctricos, requieren que el aceite esté muy poco viscoso para operar con él, sino puede llegar a agarrotarlos o a hacerlos inservibles. Realmente, y aunque parezca increíble, un motor diesel (también de los antiguos) puede funcionar con una elevada gama de aceites, ¡incluso con grasa de cerdo, si ésta se la calienta bien para hacerla fluida!.