Este mes de octubre es el “mes de la seguridad de los neumáticos” en el Reino Unido, y como parte de la campaña se insiste en la necesidad de una comprobación rutinaria y cotidiana de nuestros neumáticos, ya que una presión inadecuada aumenta las posibilidades de que nos veamos involuncrados en un accidente.
Según los expertos de la campaña, un automóvil a 50km/h tiene solo 14 centésimas de segundo de contacto cada parte de neumático con la carretera, tiempo en el que tiene que hacer su trabajo y en el que cualquier factor del neumático puede influir significativamente en el comportamiento del vehículo. Si está insuficientemente inflado, no tendrá aire suficiente para soportar el peso del vehículo, lo que afectará negativamente en la aceleración, frenado y en las curvas, además de un consumo mayor de combustible.
Bajo la denominación “i-SRS Airbag System Continuously Staged Inflation” Honda ha presentado el primer airbag de inflado por etapas, que combina una mejor protección para los ocupantes ante diferentes tipos de impactos y que tiene previsto comercializarlo en el mini-car Life a partir de noviembre de este año, en Japón.
El nuevo airbag cuenta con una válvula de control para el gas y en una estructura en espiral (para mantener la presión mientras aumenta el volumen) que incrementa el tiempo de inflado ofreciendo una mayor protección en diferentes situaciones y ante diferentes posiciones del cuerpo. A esto hay que unir una reducción en el momento de disparo, que hace que su despliegue sea más rápido.
El 74% de los automóviles que ruedan este verano por las carreteras españolas circulan con una presión inadecuada en sus neumáticos, lo que puede aumentar el riesgo de siniestralidad al volante, según se desprende de un estudio realizado por Hella que desvela que más de un tercio de los automovilistas conducirá con al menos uno de sus neumáticos a una presión inferior al 75% del valor exigido.
En más de una ocasión ya hemos tratado los problemas que suponen circular con una presión incorrecta en los neumáticos, a lo que también cabe añadir que es recomendable comprobar que el dibujo de los neumáticos sea superior a 1,6 milímetros, evitando el efecto de aquaplaning o pérdida de adherencia a la carretera, producida por la falta de evacuación de las ruedas en terrenos con agua.
Esta nueva cápsula para válvulas de neumático está provista de un LED y un sensor, que comienza a iluminarse y parpadear cuando la presión del neumático desciende por debajo del 95% de su ideal. Se denomina “P-eyes” (”Ojos para la presión”, más o menos), y primeramente fue lanzada en el mercado para flotas.
Su precio es de 40 $ (unos 25 €) para la versión estándar (cada uno), mientras que para las antirrobo tienen un precio de 44 $ (casi 28 €), una inversión que merece la pena, puesto que se invierte en seguridad, además que es un elemento más que seguro agradecen los amantes del tuning.