El viernes por la tarde General Motors difundió dos comunicados independientes en los que anunciaba la apertura de una fábrica en Rusia y los resultados del tercer cuatrimestre de 2008. Además de estos, se esperaba uno más que informara del acuerdo entre Chrysler LLC y GM para fusionarse. Finalmente no ha sido así y, no sólo eso, sino que las posturas se alejan y entra un nuevo pretendiente a la pugna por Chrysler, Hyundai, según ha anunciado Reuters.
Para añadir más leña al fuego, Chrysler también extendió un comunicado en el que afirma que negoció con General Motors una adquisición estratégica pero que no va a informar sobre sus negociaciones privadas, más aún cuando la mayoría de las veces no llegan a buen puerto. Palabras textuales, ¿fin del culebrón?.
Con un 33,9% del accionariado de la compañía japonesa Mazda, Ford posee actualmente el control de esta compañía, con la que en los últimos años viene compartiendo plataformas, motores, y un buen número de proyectos de investigación de los que ambas se están beneficiando.
Esta situación podría cambiar si se confirmar los rumores que indican que la marca americana buscaría deshacerse de esta participación en Mazda. El objetivo no es otro que reunir una suma de dinero por la venta de las acciones que permitan aliviar la grave situación económica por la que está pasando Ford en estos momentos.
Lo de las empresas automotrices americanas comienza a ser increíble. Ford emitió ayer un comunicado en el que presenta los resultados del segundo trimestre de 2008. Y, francamente, no podrían ir mucho peor las cosas ya que ha anunciado que el grupo registra unas pérdidas de 8.700 millones de dólares, que al cambio actual son 5.551 millones de euros. No sé qué pensaréis vosotros, pero para perder tanto dinero en sólo tres meses las cosas se tienen que haber hecho estrepitosamente mal.
Las cifras se deben mayoritariamente a la brutal crisis que sufre Ford en su país natal, donde está llevando a cabo varios movimientos en sus fábricas para aumentar la producción de modelos pequeños. Los resultados de la división europea se han cerrado con un saldo positivo de 582 millones de dólares, cifra claramente insuficiente para equilibrar la balanza.
El pasado mes de mayo supuso el mayor desplome de las matriculaciones a clientes particulares, el sector más importante de venta: redujo su demanda en un 28,4%, siendo su caída desde enero del 17,8%, lo que supone un descenso de ventas que de casi 100.000 unidades.
La patronal de concesionarios FACONAUTO ha calificado la situación como de “alerta máxima”, y exige al Gobierno medidas profundas e inmediatas para “evitar un desastre”. De no llevarse a cabo éstas medidas, los concesionarios temen un “bache” que puede alargarse dos años. Según ellos, son varios los factores que inciden sobre ésta crisis en el sector de los automóviles: los altos tipos de interés, la poca confianza de los clientes ante la economía, y los precios desorbitados, sin olvidar otro factor no menos importante, como lo son los altos índices de desempleo.
38.700 millones de dólares (27.000 millones de euros), esa es la escalofriante cifra que el grupo GM ha perdido el pasado año, y tan grandes y escalofriantes son esas cifras, que suponen las mayores pérdidas en la historia de un fabricante de automóviles. No en la historia de GM, ni en la historia de un mercado, nos estamos refiriendo a toda la historia desde que nació el coche tal como lo conoces hasta el presente. Junto al anuncio de las pérdidas, los directivos de GM han anunciado también recortes de plantillas: 74.000 trabajadores en total se irán al paro, todos ellos de las plantas del Grupo en Estados Unidos.
No obstante, los ingresos también fueron récord: 178.000 millones de dólares de ganancias, algo menos que en en el año de 2006 (que fueron de 206.000 millones de dólares), pero a esto GM le encuentra una explicación, y fue motivada por la venta el pasado mes de noviembre de su departamento financiero e hipotecario, el GMAC Financial Services.