
Así como suena, y no se trata de una broma. Una revista portuguesa publicó un reportaje que causó alarma, en el que hablaba de la extirpación de los dedos que podría ocurrir si los propietarios del modelo Fox, en determinados casos, trataban de abatir los asientos traseros. Esto llevó a una solución por parte de Volkswagen: añadir, gratuitamente, una pieza para evitar errores al maniobrar los asientos.
Lo que más indignó, sin embargo, a muchas personas, es que ya revistas especializadas alertaran hace más de un año, en sus reportajes, previews y ensayos, sobre el peligro de cortarle los dedos al que intentara abatir los asientos del Fox, avisos a los que Volkswagen parece haber hecho oídos sordos, a pesar de pruebas irrefutables (si bien Volkswagen advirtió que era porque no se seguía el manual correctamente…).