Por fin se ve la luz en el túnel. Tras muchos dimes y diretes, rupturas, entrada de terceros donde incluso ha intervenido el Gobierno Federal estadounidense, parece que Cerberus y General Motors se han puesto de acuerdo para cerrar de una vez por todas el culebrón del año.
Según Motor Authority, GM anunciará su fusión con Chrysler LLC mañana viernes, de paso que lanzan los datos económicos del grupo durante el tercer cuatrimestre de 2008. Así pues, estaremos pendientes del asunto porque es algo que causará un enorme impacto en el mundo del motor, más aún en Estados Unidos donde decenas de miles de personas trabajan para ambos grupos.
Hoy todo está impregnado con las elecciones de EEUU y el mundo del motor no podía ser menos. General Motors, proveedora desde hace muchos años de vehículos presidenciales para el gobierno estadounidense, sigue preparando la limusina con la que se desplazarán Obama o McCain en pocos meses. Algunas de estas imágenes ya las habíamos visto, pero hoy han aparecido nuevos datos sobre el modelo.
Debido a la gran cantidad de peso que debe soportar (blindajes y demás), se ha desarrollado sobre la plataforma de la GMC TopKick, una descomunal furgoneta muy utilizada en EEUU para duros trabajos. Esto se ha deducido debido a que las ruedas son exactamente las mismas (de 19,5 pulgadas), además de que junto a la limusina viajaban dos TopKick.
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Acabo de leer en Newsweek (vía Autoblog) una entrevista en la que el profesor de la Universidad de Harvard John Quelch analiza a los aspirantes a la presidencia de Estados Unidos y los identifica con dos coches. El demócrata Obama sería un Toyota Prius y el republicano McCain una Ford F-150. Autoblog añade que la candidata republicana a la vicepresidencia Sarah Palin podría ser el nuevo Chevrolet Camaro e incluso el magnífico Plymouth Barracuda de los años 60 y 70.
Al hilo de esto, me surge la misma duda que a muchos de vosotros: ¿qué coche identificaría a cada político? En los comentarios podéis proponer vuestras opciones sobre cualquier político, tanto de España como de Sudámerica para nuestros lectores iberoamericanos, e incluso de política internacional. Por ejemplo, George W. Bush me recuerda a un Hummer H2: 100% americano e incomprendido, pero aún sigue ahí sin que nadie sepa por qué. O Nicolas Sarkozy, claramente un Citröen C6: francés hasta la médula, exquisito y con un punto extravagante.
Cambio de presidente, cambio de automóvil. Y tal como el presidente de los Estados Unidos tiene el popular avión Air Force ONE, ahora también tiene el Cadillac ONE, un vehículo que en GM están actualmente en fase de test y que tendrá como destino servir de auto oficial para el próximo presidente de USA.
Basado en el Cadillac STS, y realizado sobre indicaciones del Servicio Secreto, este automóvil posee un blindaje cuyos datos técnicos son “secretos”, pero del cual nos podemos hacer una idea viendo el grosor tipo “tanque” de la puerta abierta, en una de las imágenes. También posee un inhibidor de frecuencias (como los carros de combate de última generación), y, lógicamente, de equipamiento interior no irá nada falto. ¿Lo estrenará Barack Obama?