El 74% de los automóviles que ruedan este verano por las carreteras españolas circulan con una presión inadecuada en sus neumáticos, lo que puede aumentar el riesgo de siniestralidad al volante, según se desprende de un estudio realizado por Hella que desvela que más de un tercio de los automovilistas conducirá con al menos uno de sus neumáticos a una presión inferior al 75% del valor exigido.
En más de una ocasión ya hemos tratado los problemas que suponen circular con una presión incorrecta en los neumáticos, a lo que también cabe añadir que es recomendable comprobar que el dibujo de los neumáticos sea superior a 1,6 milímetros, evitando el efecto de aquaplaning o pérdida de adherencia a la carretera, producida por la falta de evacuación de las ruedas en terrenos con agua.
Tal y como adelantábamos hace sólo unos días, la Unión Europea ha aprobado las nuevas normativas de seguridad que obligarán en 2012 a todos los vehículos que sean comercializados en su territorio a contar con algunos sistemas que, si bien cada vez están presentes en más modelos, todavía no se han extendido todo lo que debieran.
De esta forma, todos los vehículos nuevos deberán contar con control de estabilidad ESP, sistema de monitorización de la presión de los neumáticos TPMS, y neumáticos de baja resistencia a la rodadura, lo que permite un consumo y emisiones de dióxido de carbono ligeramente menores.
En cuanto a las ventajas del ESP, en condiciones normales, su capacidad puede llegar a evitar un 20% de los accidentes, cifra que se ve elevada hasta el 30 ó 40% con el firme mojado.
A pesar de que posteriormente deberán ser aprobadas por cada país miembro de la Unión Europea y por el Parlamento Europeo, la UE tiene previsto presentar y aprobar una serie de medidas de seguridad que todos los fabricantes de vehículos y neumáticos deberán cumplir en los plazos que posteriormente se establezcan.
El más importante será la obligatoriedad de incluir control de estabilidad -más información aquí- en todos los vehículos, algo que algunos sectores y asociaciones viene reclamando desde hace varios años. Además, se espera que también se obligue a la inclusión del sistema TPMS -más información-, lo que permite conocer la presión de cada uno de los neumáticos desde el interior del coche y en todo momento.
No se trata de ninguna película de ciencia-ficción, sino de un tipo de neumáticos que la empresa Q Tires tiene previsto homologar en Estados Unidos, y que incorporarán clavos que podrán plegarse o desplegarse a voluntad del conductor (y de las condiciones de la vía sobre la que se circule, obviamente).
Si ésto llegase al mercado, sería toda una revolución (y una gran comodidad) poder circular en carreteras de hielo o nieve con clavos y, luego, poder retirarlos sin cambiar de rueda. El precio de ésta innovación supondría en torno a un 30% más que unos neumáticos convencionales, lo cual tampoco está nada mal.
Repartidos (¿para que nadie se enfade?) han sido los galardones otorgados por el magazine especializado “Tire Technology International” en Colonia (Alemania), durante la ceremonia del “Tire Technology International Awards for Innovation and Excellence”. Para el jurado, Bridgestone ha sido el mejor productor por su innovadora estructura de tests en Europa, y por la producción del neumático para el nuevo Airbus A380.
En cuanto a la tecnología, se lo ha llevado el Michelin Energy Saver por la eliminación del carbón negro, la menor resistencia a la rodadura del 20% y la nueva generación de componentes de sílice y caucho junto con unos nuevos procesos de mezcla, lo que colabora a las emisiones generales de CO2.
La marca de neumáticos alemana Continental está desarrollando actualmente un nuevo tipo de neumático que reparará de manera automática los pinchazos. El neumático posee un pegamento viscoso recubriendo su interior, por lo que, gracias a su fluidez, puede rellenar de manera inmediata cualquier pinchazo en el momento de producirse.
Este pegamento en estado fluido es eficaz con agujeros de hasta 5 mm de diámetro, si es mayor el neumático ha de sustituirse. Lo mejor de todo es que el neumático reparado no necesita sustitución, ya que la reparación es permanente, y no una manera “de salir del paso”, como en muchas de las soluciones similares que se emplean en la actualidad. Además, pueden instalarse sobre cualquier rueda estándar, por lo que no es necesario calibrar los sensores de presión de nuevo.
Si los ensayos continúan satisfactoriamente, Continental confía en comenzar a venderlo este mismo verano, siempre y cuando se confirme que la reparación tras el pinchazo es realmente definitiva.
El nuevo Corvette ZR1 rodará sobre neumáticos Michelín, concretamente, sobre un neumático específico desarrollado por el fabricante francés, el Pilot Sport PS2 ZP (”Zero Pressure”), unas cubiertas pensadas para cirular sin presión facilitando las maniobras a altas velocidades y los pasos por curva.
Para compensar la presión a las que se les somete, dos carcasas de rayón han sido incluidas en ambos flancos, junto con una mezcla de compuestos de lo más avanzada para que, además de en la carretera, el afortunado conductor de este superdeportivo pueda hacer uso de sus prestaciones en circuito.
Las dimensiones para el Corvette ZR1 son de P285/30R19 delante, y P335/25R20 detrás. Además, para los Corvette C5, C6 y C6 Z06 Michelín comercializará nuevos neumáticos ZP (cero presión) a lo largo de 2008.