Tras haber visto la semana pasada el nuevo Ford Fiesta ECOnetic, ahora toca conocer nuevos datos sobre la versión homónima de la berlina Mondeo. Hasta que sea presentado en París, no podremos ver las imágenes definitivas del modelo pero ya se saben cuáles son las características técnicas más importantes.
El motor elegido es el 2.0 TDCi pero para esta ocasión será reabajado hasta los 115 CV, desde los 140 CV que entregaba hasta ahora en el Mondeo. Además del propulsor, también se verán los cambios típicos en estas versiones verdes como son una reprogramación de la electrónica del motor, neumáticos de baja resistencia a la rodadura, relaciones de cambio más largas y leves retoques aerodinámicos. Con todas estas variaciones, el Mondeo ECOnetic conseguirá un consumo medio de sólo 5,2 l/100km y unas emisiones de CO2 de 139 g/km.
De una forma similar a la ocurrida con el Volkswagen Passat y el Passat CC, Ford se podría unir a la moda de las berlinas-coupés lanzando una versión estilizada de la berlina -además de la clásica carrocería y el familiar-, con una menor altura total y con caída del techo mucho más pronunciada. A pesar de que este vehículo no ha sido confirmado de forma oficial por parte de la marca americana, comienzan a circular las primeras recreaciones del vehículo, como la mostrada sobre estas líneas.
Su lanzamiento no sería inmediato para la actual generación, y para que hiciese aparición en el mercado, habría que esperar a que hiciese aparición un Mondeo totalmente renovado en el año 2012 ó 2013. De todos modos, la actual generación sufrirá algunos cambios en los próximos años, con un lavado de cara que actualice su imagen.
Ford presentará en el próximo Salón de Ginebra sus nuevas unidades motrices para los modelos Mondeo, S-Max y Galaxy. La novedad obedece a la incorporación de la tercera generación del Common Rail, con inyectores piezoeléctricos fabricados por Bosch de siete agujeros y con una capacidad de presión de hasta 1.800 bares, proveyendo de cinco inyecciones por cada combustión, controladas electrónicamente mediante sensores de efecto hall y tomando como parámetros de la ecuación las revoluciones del motor, la temperatura de éste y del aire de entrada. Todo esto se traduce en un consumo menor, menos emisiones, un funcionamiento más suave y una reducciones del nivel de ruidos y de vibraciones.
Además, estos motores poseen un turbo de geometría variable, con sensor en el pedal del acelerador para calibrar su respuesta y sensibilidad, dotando de más fuerza y potencia cuando son realmente necesarias y respondiendo mejor a bajas revoluciones.
El nuevo Ford Mondeo estará provisto ahora de un nuevo sistema de control de crucero (ACC (Adaptive Cruise Control)), que, además de, como los controles convencionales, mantener el vehículo a una velocidad elegida, este nuevo control de crucero mantendrá una distancia prefijada con el vehículo que lleve delante. De esta forma, aparte de sustos, nos evitamos accidentes como choques por alcance.
El sistema utiliza un radar montado detrás de la rejilla delantera del vehículo para desacelerar el coche de manera automática si detecta que el vehículo que le antecede frena o aminora su marcha, y, una vez que el vehículo se va (acelera, cambia de carril o de dirección) y que está libre de obstáculos, vuelve a acelerar el coche hasta alcanzar de nuevo la velocidad que hayamos elegido.
Con destino al Ford Mondeo y al S-Max, Ford incorporará en breve un nuevo propulsor diésel, se trata del 2.2 litros TDCi que posee una potencia de 175 CV, un consumo promedio de 6.2 litros cada 100 kms (6.6 litros para el S-Max) y una velocidad máxima de 223 km/h (212 km/h en el S-Max).
He dicho que aparecerá “próximamente” porque Ford Europa aún no ha dado datos precisos sobre su aparición, por lo que de momento habrá que conformarse con el 1.8 TDCi de 125 CV o el 2.0 TDCi de 140 CV (130 CV en la versión automática) que monta actualmente el Mondeo.
Lo cierto es que un motor más grande en diésel no le viene nada mal al Mondeo, siempre y cuando las cifras de consumo se mantengan, dado el auge de las motorizaciones diésel en España.