Hoy todo está impregnado con las elecciones de EEUU y el mundo del motor no podía ser menos. General Motors, proveedora desde hace muchos años de vehículos presidenciales para el gobierno estadounidense, sigue preparando la limusina con la que se desplazarán Obama o McCain en pocos meses. Algunas de estas imágenes ya las habíamos visto, pero hoy han aparecido nuevos datos sobre el modelo.
Debido a la gran cantidad de peso que debe soportar (blindajes y demás), se ha desarrollado sobre la plataforma de la GMC TopKick, una descomunal furgoneta muy utilizada en EEUU para duros trabajos. Esto se ha deducido debido a que las ruedas son exactamente las mismas (de 19,5 pulgadas), además de que junto a la limusina viajaban dos TopKick.
(Continúa leyendo para ver el resto de texto e imágenes.)
Acabo de leer en Newsweek (vía Autoblog) una entrevista en la que el profesor de la Universidad de Harvard John Quelch analiza a los aspirantes a la presidencia de Estados Unidos y los identifica con dos coches. El demócrata Obama sería un Toyota Prius y el republicano McCain una Ford F-150. Autoblog añade que la candidata republicana a la vicepresidencia Sarah Palin podría ser el nuevo Chevrolet Camaro e incluso el magnífico Plymouth Barracuda de los años 60 y 70.
Al hilo de esto, me surge la misma duda que a muchos de vosotros: ¿qué coche identificaría a cada político? En los comentarios podéis proponer vuestras opciones sobre cualquier político, tanto de España como de Sudámerica para nuestros lectores iberoamericanos, e incluso de política internacional. Por ejemplo, George W. Bush me recuerda a un Hummer H2: 100% americano e incomprendido, pero aún sigue ahí sin que nadie sepa por qué. O Nicolas Sarkozy, claramente un Citröen C6: francés hasta la médula, exquisito y con un punto extravagante.