Una encuesta llevada a cabo durante la celebración del Salón de Londres por una compañía de seguros reveló que el 71% de los automovilistas británicos considería la posibilidad de conducir un vehículo eléctrico frente a otro de motor de explosión.
La encuesta reveló también una “brecha” entre los conductores más viejos y los más jóvenes: el 81% de los entrevistados de menos de 25 años prefirieron el coche eléctrico, frente al 66% de más de 55 años que decían contemplar la posibilidad de conducir este tipo de automóviles. Queda bastante claro, por tanto, que principalmente es la gente más joven la que más se preocupa también por el medio ambiente, y los mayores quienes -en líneas generales- más desconfían de las nuevas tecnologías (o más les cuesta cambiar de hábitos, si se quiere ver así).
Desde que entró en vigor el permiso por puntos en España, hace ya dos años, la DGT le ha retirado el permiso de conducir a 7.162 conductores, es decir, casi 10.000 peligros menos en las carreteras. Llama la atención que todos ellos son hombres (y no, no os penséis que eso es porque casi todo el mundo que conduce también es hombre, en España el 38,87% de quienes conducen son mujeres, y el 61,13%, hombres, según datos de la DGT, por lo que los datos de hombres infractores son todavía más llamativos, ya que los hombres a los que se les retiró el permiso de conducir son el 81 por ciento, y sólo el 19 por ciento mujeres). Según esos datos, el número de hombres al volante casi duplica al de mujeres, pero el número de hombres que no saben conducir o conducen mal cuadruplica al de mujeres. O, dicho de otra forma: hay solo una mujer por cada cuatro hombres que conduzcan mal.
También se puede suponer que la mayoría de estos hombres eran noveles, pues cuidado, porque eso es otro error: sólo el 6 por ciento (que aun siendo una cifra elevada, no lo es menos el que el 47% a los que se les retiró el carnet tenían menos de 35 años).