
Si recordáis, la semana pasada os contamos que este miércoles iba a celebrarse la vista oral ante la demanda de Tomás Delgado, el conductor del Audi que atropelló a Enaitz Iriondo en el año 2004, y que pedía a los padres (en la imagen) una compensación económica de casi 20.000 € por los daños que el atropello había causado en su A8 y por el alquiler de otro (14.000 € por el golpe a su coche, más 6.000 por alquilar un vehículo para trabajar).
Pues bien, esta mañana, al llegar a la sala del juicio, el conductor renunció a cobrar los daños y a la demanda que él había hecho, por lo que la presidenta de la sala ha dado por concluido el juicio. Parece ser que la presión social le ha hecho recapacitar y darse cuenta de su error, aunque otras fuentes afirman que fue la aseguradora quien le obligó (o le instó) a demandar a los padres si quería que le reparasen el coche. Parece que esto aún no ha acabado. A ver qué ocurre en el juicio penal.
Alcance de la noticia: España
Referencias: La Vanguardia
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