
Al contrario que Audi, que ha decidido mantener los precios de fábrica de casi todos sus vehículos (exceptuando un par de unidades) para que el nuevo impuesto de circulación no les gravase demasiado (por lo que, además, en sus vehículos de más bajas emisiones resultarán con un precio más atractivo), Subaru, ignorando prácticamente toda lógica y sentido común, por el momento hace “caso omiso” en su política de precios y, al tener una gama de vehículos grandes y potentes (lo que es igual a contaminantes) será una de las más perjudicadas.
Excepto el Subaru Justy, los demás se verán incrementados sus precios ostensiblemente ya que, por ejemplo, el Impreza tiene unas emisiones contaminantes que oscilan entre los 160 y 200 gr/km de CO2, el Legacy, a pesar de ser un vehículo relativamente pequeño, posee unas emisiones contaminantes elevadas (el SW 2.0R tiene la escalofriante cifra de 212 gramos de CO2 por kilómetro recorrido). Los demás vehículos de su gama tampoco se libran de ser el blanco de esta nueva fiscalidad que perjudica tanto a los coches más sucios.
Por el momento, se ignora qué política va a tomar Subaru respecto a esto, ya que, de no tomar medidas, toda la gama sería un 2.75% más cara, exceptuando, como ya se ha dicho, el Justy.
Alcance de la noticia: España
Referencias: Coches y concesionarios
Publicado por Derek en Normativas, Subaru el 30 Diciembre, 2007













