Cinco veces lleva suspendido el carné de conducir, 2.000 euros gastados en autoescuelas, lo que han agotado su paciencia y han llevado a Tamara, una mujer madrileña, a ponerse delante del Ayuntamiento de Madrid en huelga de hambre, seis días lleva así y promete que no dejará su huelga hasta que le den el permiso.
Según ella, sabe conducir perfectamente, y la suspenden sin razón. En una ocasión la suspendieron por pisar dos veces la línea continúa, lo cual, según dice, no es tal: “Es cierto que durante muy poquitos metros puede parecer una línea continua de delimitación de carril pero es una línea de arcén”, dice.
El diseñador de BMW, Stephan Augustin, se ha llevado esta semana en el Parlamento Europeo (en Bruselas) uno de los premios del National Energy Globe Award por la invención del llamado “Watercones” para la producción de agua potable, un cono que usa la luz del sol para convertir el agua salada (o contaminada) en potable, y que puede ser usado tanto en tierra como directamente sobre el mar (flotando). Su funcionamiento es simple: la luz del sol evapora el agua, que se queda condensado en sus paredes, y su condensación se cae hacia los lados, pudiendo ser luego transportado a otros recipientos o utilizarse directamente para beber.
Cada uno de estos recipientes puede potabilizar alrededor de 1.6 litros de agua al día, el cual puede utilizarse en casos extremos de supervivencia o en zonas pobres del planeta, como regiones de África, evitando así las mortales diarreas que cada año acaban con la vida de unos 5.000 niños, según cifras de la UNICEF. El dispositivo ya ha sido probado y distribuido por ONGs a 100 familias de pescadores del Yemen.
Honda enviará la suma de 23.3 millones de JPY (uno 146.236 euros) a la Cruz Roja, con el fin de ayudar a las labores humanitarias como consecuencia del reciente ciclón que afectó ese país asiático (antiguo Birmania).
De esos 23.3 millones, Honda ha contribuido con 20 millones de JPY, mientras que la oficina central de Honda en Acio y Oceanía, con sede en Bangkok, ha contibuido con 1 millón de THB (moneda local, unos 3.3 millones de JPY).
Recordemos que Myanmar sufrió el azote del ciclón “Nargis” hace pocos días con consecuencias de miles de muertos, principalmente ocasionados porque las autoridades militares no avisaron a la población. Ahora la tragedia humanitaria que vive el país es alarmante debido a la falta de medicinas, alimentos, y ayuda humanitaria, y a que el régimen que gobierna en el país intenta bloquear la ayuda externa y los cooperantes que quieren entrar para colaborar en las labores de rescate y con los damnificados.