may
19
2008

Vamos a hacer un pequeño repaso sobre las “tripas” del nuevo Ibiza. Nos referimos, lógicamente, a lo que tiene “por dentro”, no os imaginéis ninguna carnicería. Representando las ventas de casi el 50% de la marca, Seat se arriesga bastante con el nuevo Ibiza, y por ello no ha querido romper totalmente con el anterior modelo, aunque la actualización que supone ésta nueva versión no presenta para el posible comprador nada más que ventajas, empezando por ofrecerle un despliegue tecnológico digno de tener en cuenta.
No obstante, y como parte del Grupo VAG en el que se integra Seat, el Ibiza comparte la misma plataforma que el Skoda Fabia II, es decir, la llamada PQ25, que es la misma que tendrán también los nuevos Volkswagen Polo y el Audi A1. Dicha plataforma es la base sobre la cual lo ha vestido Luc Donckerwolke, diseñador proveniente de Lamborghini (es el responsable del Lamborghini Murciélago de 2002 y del Lamborghini Gallardo, por ejemplo), incorporado a la firma española desde Septiembre de 2005. Es gracias a él el que podamos encontrar en el nuevo Ibiza esas formas clásicas y útiles de un turismo, pero no exentas de deportividad. Las curvaturas laterales y el fuerte y agresivo frontal le dotan de un carácter agresivo sin perder las formas que todo vehículo utilitario debe tener para triunfar.