
El primer coche propulsado por cohetes fue el Opel RAK 1, el cual, con Kurt C. Volkhart a los mandos, alcanzó una velocidad de 75 km/h el día 15 de marzo del año 1928. De su chasis se retiró el motor y la caja de cambios, y se colocaron (en unos años en los que nadie hablaba de aerodinámica ni se utilizaba en automoción) dos pequeñas aletas tras las ruedas con el fin de generar el downforce mientras ganaba velocidad (es decir: mantener el coche sobre el suelo).
Llevaba doce cohetes que se encendían mediante un interruptor colocado en el pedal del acelerador, divididos en dos bancos: uno para alcanzar la velocidad y el siguiente para mantenerla el tiempo suficiente. El invento de “el coche a explosivos” (¡literalmente!) captó de inmediato la atención de todo el mundo, y prensa y medios se congregaron expectantes. Es por ello que Opel decidió crear una nueva versión más salvaje y brutal que la anterior: el RAK 2, con el objetivo del record de velocidad.
Publicado por Scott Hebron en Clásicos, Curiosidades, Opel el 7 Mayo, 2008













