
En España, estrenamos el año con un nuevo Impuesto de Circulación. En Alemania, algunas ciudades sólo admitirán vehículos que lleven el distintivo verde, y en Italia (concretamente es Milán quien estrena el sistema) nadie podrá entrar si no paga previamente “lo que contamina”.
Exacto, la “ecopass” o el “pase ecológico” consiste en un pago que se sitúa entre dos y diez euros, dependiendo del tipo de vehículo que llevemos, de los cuales se excluyen los vehículos de gasolina que cumplan la normativa Euro3 y Euro4 (lógicamente, los más nuevos), y los diesel con FAP. Todos los demás, sin excepción, tendrán que abonar la “ecopass” con el fin de hacer que los conductores “se lo piensen dos veces” antes de acceder al centro histórico de Milán (y ya, de paso, incrementar las arcas municipales, tampoco hay que negarlo).
Publicado por
Olaya