Hoy todo está impregnado con las elecciones de EEUU y el mundo del motor no podía ser menos. General Motors, proveedora desde hace muchos años de vehículos presidenciales para el gobierno estadounidense, sigue preparando la limusina con la que se desplazarán Obama o McCain en pocos meses. Algunas de estas imágenes ya las habíamos visto, pero hoy han aparecido nuevos datos sobre el modelo.
Debido a la gran cantidad de peso que debe soportar (blindajes y demás), se ha desarrollado sobre la plataforma de la GMC TopKick, una descomunal furgoneta muy utilizada en EEUU para duros trabajos. Esto se ha deducido debido a que las ruedas son exactamente las mismas (de 19,5 pulgadas), además de que junto a la limusina viajaban dos TopKick.
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La espectacular bajada de las ventas de todoterrenos, SUV y pick-ups a escala global es especialmente aguda en Estados Unidos, inventores de los SUV. Toyota está sufriendo en sus propias carnes la gran apuesta que hace pocos años hizo por estos grandes devoradores de gasolina gracias a sus motores V8. El pick-up Tundra y el SUV Sequoia (enormes en todos los sentidos) son los modelos más afectados de la marca, y actualmente tienen cientos de miles unidades fabricadas a la espera de compradores que no acaban de llegar.
Por eso la filial norteamericana de Toyota ha pedido ayuda a otras divisiones, y Latinoamérica y Oriente Medio han acudido a su llamada. Tras una breve negociación, en la que los directivos de las 2 últimas divisiones probaron en circuito los vehículos en las condiciones en las que serán tratados en sus nuevas casas, los distribuidores de ambas zonas absorberán una parte importante de la producción de los dos modelos, sobre todo del Sequoia.
De todos es sabido que el SLR ha sido todo un fracaso para Mercedes-Benz y McLaren, lo que ha propiciado que ambas marcas hayan acordado no volver a desarrollar un deportivo conjuntamente. Para dar un final feliz al modelo, la última unidad que salga de la cadena de montaje será subastada en Estados Unidos el día 20 de Noviembre, dentro de un mes. Y para la ocasión será una unidad con una combinación de color nunca antes vendida en EEUU.
Será la versión Roadster, la única que se fabrica actualmente. Si bien el motor será el 5.5 V8 de 626 CV de la versión básica, el exterior estará pintado en Sienna Pearl metallic y el interior será en color Tobacco Brown. El precio de salida será de 529.000 $ y todo el dinero recaudado se donará al St. Jude Children’s Research Hospital. La imagen de cabecera muestra el cartel con el que la casa de subastas publicita el acontecimiento.
Mercury tiene un futuro bastante incierto, debido sobre todo al canibalismo que está experimentando dentro del grupo Ford, donde Lincoln y la propia Ford está arrebatando parte de sus ventas. Y todo esto se ve agravado con la crisis que el mercado estadounidense está sufriendo. Para tomar un rumbo propio, la casa matriz ha encargado su división europea el diseño de los futuros modelos de la marca. Hay que recordar que Ford Europe es la única que aporta aire fresco a la maltrecha economía del grupo.
El primer modelo que será lanzado bajo esta nueva filosofía será un vehículo creado sobre la plataforma del Focus europeo. Por ello no es nada descabellado pensar en que el nuevo Mercury sea un modelo similar estéticamente al citado Focus o algún otro modelo que se venda en Europa. El hecho de que el hipotético modelo ya esté en fabricación hará que los costes de producción sean bajos, pudiendo ofrecer precios competitivos dentro del voraz mercado norteamericano.
Ayer saltó a la palestra una de las noticias más impactantes de los últimos años proveniente de Nueva York, y no es ni la crisis bursátil ni las elecciones presidenciales. El periódico New York Times ha afirmado que dos de los tres gigantes americanos de la automoción, General Motors y Chrysler LLC, han establecido las primeros contactos con el objetivo de valorar una posible fusión de ambos grupos.
Las negociaciones comenzaron hace apenas un mes y de momento no hay nada claro. Algunas fuentes cercanas a ambas partes aseguran que hay un 50% de posibilidades de que se llegue a buen puerto. Como siempre ocurre en estos casos, ninguna de las dos partes afirma ni niega rumores, sólo dicen que no tienen ninguna obligación de revelar sus negociaciones privadas.
Desde la época de los 80 Renault no ha vuelto a pisar suelo estadounidense. Hace ya más de 20 años que vimos al Renault 5 americano, el Renault Le Car, intentar conquistar el mercado americano con su singular estilo. La ambición del CEO de Nissan-Renault Carlos Ghosn podría llevar a la firma francesa a ofertar varios de sus modelos en el competitivo mercado norteamericano dentro de pocos años.
El grupo negoció hasta hace pocos meses con General Motors para colaborar en la introducción de Renault en el mercado, pero las negociaciones están rotas. Ahora suena con fuerza Chrysler, que podría ser adquirida por el consorcio franco-nipón si sus actuales dueños están dispuesto a desprenderse de ella. La actual crisis por la que pasan los tres gigantes americanos hace que las alianzas con alguno de ellos sean francamente complicadas.
Lo prometido es deuda, y aquí están las imágenes de la concentración de los modelos 360 Modena Challenge Stradale y F430 Scuderia de Ferrari, con presenvia de un Lamborghini Gallardo Spyder invitado. En esta ocasión, la reunión de estas joyas tuvo lugar en Newcastle, Washington, un estado situado al noroeste de EEUU y limítrofe con Canadá. Greg Grudt, el autor de las imágenes, tuvo el privilegio de poder acompañar al propietario de un 360 CS en el trayecto de Los Angeles a Newcastle, casi 2.000 km realizados en un viaje de dos días.
Esta reunión no tuvo tanta afluencia como la de Lamborghinis en Los Angeles, ya que más bien era una reunión de amigos. Tras reunirse en Newcastle, pusieron rumbo a Coupeville, una bonita ciudad situada en la enorme bahía que también baña a Seattle o Des Moines. Las palabras sobran así que lo mejor es dejar paso a las 56 fotografías del evento.
Un buen amigo me ha enviado unas cuantas foto que tomó cuando estuvo en una concentración de modelos de la marca Lamborghini celebrada en el condado de Los Angeles, concretamente en Orange County, situado al suerte de la inmensa ciudad californiana. Tras la reunión de todos los coches en un amplio aparcamiento de la zona, todos los participantes pusieron rumbo al club de golf de Palos Verdes (imagen de cabecera), una pequeña isla situada a poca distancia de la costa.
En total son 57 fotos que harán las delicias de los amantes de la marca. Además de ver Gallardos, Murcielagos o Diablos, los privilegiados que pudieron acercarse pudieron disfrutar de otras joyas tales como Ferraris, varios Saleen, un Nissan GT-R e incluso un Bugatti Veyron y un Gumpert Apollo, concretamente la primera unidad que pisó suelo estadounidense. Tras el salto encontraréis la galería completa.
Una de esas famosísimas furgonetas de reparto americanas, las típicas que se estrellan contra los coches aparcados en las persecuciones de película, alcanzó la semana pasada un hito ciertamente histórico. Perteneciente a la compañía de mensajería UPS, alcanzó el millón de millas recorridas la semana pasada, una increíble cifra que ha ido aumentando desde que comenzó su vida allá por 1987.
El conductor habitual de esta furgoneta de marca GMC, Brent Boyd, mostraba orgulloso el odómetro con seis ceros, ya que la escala no alcanza más de 999.999 millas. Boyd ha sido su conductor durante estos 21 años y afirma que nunca ha tenido un accidente, por lo que ha rechazado diversas oportunidades de renovar su furgón. Eso sí, bajo su capó ha tenido tres motores y ha sido repintada varias veces. En cualquier caso, es todo un logro que haya alcanzado semejante cifra.
Acabo de leer en Newsweek (vía Autoblog) una entrevista en la que el profesor de la Universidad de Harvard John Quelch analiza a los aspirantes a la presidencia de Estados Unidos y los identifica con dos coches. El demócrata Obama sería un Toyota Prius y el republicano McCain una Ford F-150. Autoblog añade que la candidata republicana a la vicepresidencia Sarah Palin podría ser el nuevo Chevrolet Camaro e incluso el magnífico Plymouth Barracuda de los años 60 y 70.
Al hilo de esto, me surge la misma duda que a muchos de vosotros: ¿qué coche identificaría a cada político? En los comentarios podéis proponer vuestras opciones sobre cualquier político, tanto de España como de Sudámerica para nuestros lectores iberoamericanos, e incluso de política internacional. Por ejemplo, George W. Bush me recuerda a un Hummer H2: 100% americano e incomprendido, pero aún sigue ahí sin que nadie sepa por qué. O Nicolas Sarkozy, claramente un Citröen C6: francés hasta la médula, exquisito y con un punto extravagante.