Este Audi, pensado para competir en las Le Mans Series americanas (ALMS), podrá alimentarse mediante redes inalámbricas eléctricas (que denominan WiTricity), en determinadas zonas de túneles con los que contará el circuito, en donde, además, podrán desplazarse a toda velocidad en ellos, incluso boca abajo, en espectaculares giros y adelantamientos.
Además, su motor podrá alimentarse con bio-combustible extraído de algas. Gracias a un visor en el casco del piloto, y a un interface hombre-máquina, todos los datos del vehículo podrá ser vistos desde el casco del piloto, además de estar dotado de sensores y cámaras integradas de alta definición que interactuarán con los espectadores en una experiencia “virtual”, donde el público podrá disfrutar de algo más que el simple visionado pasivo de los acontecimientos.
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Con una imagen que recuerda mucho a la de los automóviles de carrera de los años 30, la filosofía del BMW es sencilla: “no espere a circunstancias extraordinarias para las buenas acciones, hazlas en las situaciones ordinarias” (Jean Paul Richter). Esto es lo que nos propone BMW: no ir a elementos exóticos, raros y extraordinarios, sino utilizar lo más cotidiano y lo que tenemos más a mano.
Así, este prototipo aprovecha materiales “mundanos”: barriles de aceite, de petróleo, y diferentes elementos reaprovechables y reutilizables para configurar su carrocería. El vehículo emplea como copiloto un pez (como en las minas de carbón usaban pájaros para detectar si había acumulación de gas, por ejemplo), dicho pez está colocado detrás del conductor (puedes verlo en la imagen) en un recipiente especial, parecido a una pecera (pobre animalillo…).
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Sin duda este es uno de los proyectos menos “de ciencia ficción” del concurso de diseño del Salón de Los Ángeles, pero que su imagen exterior, bastante tradicional, no te engañe, porque por dentro está cargado de tecnología. La intención de GM va más allá, y trata de revivir la carrera norteamericana de Los Angeles Times Grand Prix, una carrera que era organizada para recaudar fondos con fines caritativos.
Para ese proyecto, que sería en el año 2025, GM propone un automóvil que utilizaría varias fuente de energías renovables para su propulsión: la tierra (geológica), el viento (aero térmica) y el fuego (la radiación solar).
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La propuesta de Honda para Los Angeles Challenge nos lleva a 1908, cuando 17 hombres decidieron emprender uno de los rallies más complejos y completos del mundo, atravesando tres continentes y recorriendo más de 34.000 kilómetros. Honda nos propone repetir la experiencia en el año 2025, en la competición que denominan “Great Race”.
Los competidores navegarán y rodarán alrededor del globo durante 24 horas por los Estados Unidos, Asia y Europa. Para ello usarán este avanzado vehículo de competición.
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El Mazda Kaan es un vehículo que bien podría considerarse los “Scalextrics del futuro”, puesto que los cables que transportan la energía que los mueve van desde unos paneles solares instalados en unos espacios del circuito hasta las pistas, donde el automóvil va luego colocado encima.
Pero no solo será eso en los circuitos, según sus diseñadores, en el año 2025 sería algo que usarán también las autopistas de California. En el caso que nos ocupa, los conductores eléctricos van a dar directamente sobre las ruedas del Mazda Kaan, que actúan como auténticos terminales.
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Este es el vehículo ideal para la gente que no le gustan los neumáticos, ni los pinchazos, porque sus ruedas las forman pequeños brazos de goma, que pueden girar en conjunto en cualquier dirección, formando en totoal ocho indepentientes sistemas omnidireccionales.
Pero eso no es todo, el vehículo también posee una aerodinámica especial, “Oblique Aerodynamics”, que ofrece muchas ventajas: el ala central actúa como un spoiler, y puede plegarse a voluntad, además, está fabricada con aleación metálica con memoria.
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No es un zapato. No es un velero. Es un auto de carreras. Sus brazos de suspensión y transmisión son también sus alerones, y su timón es la parte más elevada, la que podría ser su vela, puesto que está inspirado en los yates de competición o catamarán.
Sus ruedas tienen cada una un motor eléctrico, su cuerpo, aero-eficiente (es decir: muy aerodinámico), está provisto en la mayoría de su superficie con células solares para alimentar sus motores eléctricos, y la competición a la que estaría destinado es aquélla cuyo objetivo sería ser el más veloz con el mínimo consumo posible.
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Un vehículo pensado para correr con todas las ventajas y tecnología posible, alimentado con motores eléctricos de gran eficiencia con combustible de hidrógeno, además de paneles solares por su carrocería que le proveen de recarga extra mediante luz solar.
El modelo tiene dos modos de funcionamiento: el modo de Alta Velocidad (”High Speed Mode”) el modelo se estrecha adoptando la forma de flecha, con el fin de alcanzar mayor velocidad (hasta los 564 km/h, dicen…), mientras que en el modo de curvas (”Cornering Mode”) el cuerpo del vehículo se ensancha para hacerlo más estable, a la par que las ruedas se expanden.
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Volkswagen une sus colores con los de RedBull en una competición llamada Raid Baja 1000 donde hay que terminar la prueba -o intentarlo- con solo los 38 litros de combustible del depósito, por lo que muy eficiente ha de ser este modelo con el consumo.
Para ciertos momentos -sin abusar, no sea que acabemos el depósito en un suspiro- podemos hacer uso del helicóptero incorporado, mientras controlamos el vehículo mediante sus brazos con suspensión músculo-sintética.
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El diseñador colombiano Carlos Arturo Torres Tovar ha sido el ganador de la edición de este año del Concurso de Diseño Peugeot, un concurso encaminado a premiar las innovaciones estilísticas y las nuevas ideas en la arquitectura de automóviles.
Su proyecto llevó el nombre de RD, un vehículo que se articula en su zona central respondiendo a altas velocidades, mientras que en tráfico urbano, congestiones y aparcamiento es capaz de plegarse reduciendo con ello espacio que ocupa.