Unos con ganas de tener un automóvil, y sin poder comprárselo, y otros dejándolos tranquilamente en la calle y olvidándose de ellos durante años y años. Eso es lo que parece acontecer en las calles de la localidad gallega de O Grove, donde se llevan retirados ya 16 coches abandonados de sus calles y enviados al desguace por la Policía Local; ayer mismo, tres de ellos.
Con la cantidad de personas que hay en busca de autos, ¿por qué no los regalan? No comprendo como hay personas que prefieren ver su automóvil destruido antes que dárselo a una persona necesitada, o donarlo a alguna ONG o asociación. Que alguien me lo explique.
El Museo de la Técnica en Berlín (Alemania) acoge este mes de agosto una curiosa exposición bajo el título “Mann und Auto” en donde se trata de revelar el estrecho vínculo (”amor”) que une a los hombres con el coche, y en la que intenta explicarlo a los ojos “de las mujeres”, porque es precisamente una mujer, fotógrafa, la que ha ido realizando las instantáneas en busca de una explicación lógica.
Para ello, la autora ha ido recorriendo con su cámara carreras de coches, desguaces y ferias de toda Europa, llevando ala exposición las más representativas. Al final, según explica, ha conseguido ver que para un varón el coche es mucho más que un objeto caro o un lujo útil, sino que va mucho más allá, y de ahí las muestras de cariño y mimo que muchos le dedican, como si fuera su propio hijo. Otra de las facetas que no entienden muchas mujeres -según la autora- es la pasión por la mecánica del hombre, el funcionamiento intrínseco de la máquina y las horas de dedicación que llevan a muchos hombres a internarse en las tripas del automóvil como si se trataran de auténticos cirujanos.