Audi presenta hoy su “braking guard”, un sistema similar al que tienen otras marcas y el cual se basa, a grandes rasgos, en un radar en el frontal del coche, que detecta cualquier obstáculo que se nos acerque por delante y opera los frenos para que no golpeemos con él.
El “braking guard” estará disponible para los modelos A4, A4 Avant, A6, A8 y Q7, y pretende colaborar a una conducción más relajada a sabiendas de que el tráfico se está incrementando constantemente haciendo a este tipo de sistemas cada vez más necesarios.
Para diseñar sus coches, y simular los denominados “crash tests”, Audi utiliza uno de los computadores más rápidos del mundo, situado en sus instalaciones de Ingolstadt (Alemania) con el objeto de garantizar la seguridad de sus vehículos.
Este superordenador está formado por 320 procesadores, con una potencia de procesamiento de 15 teraflops (unas 15 millones de operaciones por minuto), entrando con ello en uno de los 150 ordenadores más rápidos del mundo en la actualidad, y el más rápido en el sector del automóvil.
Para Audi, poder contar con algo así es esencial, puesto que ahorra muchas horas de trabajo, facilita la rapidez de diseño y colabora a mantener una calidad superior en cuanto a seguridad y desarrollo de sus coches, teniendo en cuenta que, además, cada vez cuentan con más modelos en su gama.