Klarius aconseja a los propietarios de catalizadores dotados del sistema de diagnosis OBD que cuiden su validez y eficacia, y que cambien el catalizador en caso de que la diagnosis no ayude a resolver el problema por completo.
Reducir las emisiones de CO2 se ha convertido en la norma que rige los avances tecnológicos desde la pasada década. Tras la introducción de la normativa Euro 3 en 2001, la tecnología integrada OBD con vigilancia sobre la emisión ha dado lugar incluso a la evolución del diseño del propio catalizador. Un segundo sensor de oxígeno, situado tras las emisiones del carburante que pasan a través del catalizador, está unido a un ordenador del vehículo, que monitoriza las prestaciones del catalizador frente a los standars del fabricante.
Con un motor V6 diesel y tecnología BlueTEC, Mercedes-Benz introduce para el mercado americano los nuevos modelos R 320, ML 320 y GL 320. Su motor posee 211 CV de potencia (155 kW), con un par motor de 540 Nm y un consumo de 9.5 litros /100 kms en el GL 320, todos ellos acompañados de una caja automática de siete velocidades, 7G-Tronic.
En cuanto a la tecnología AdBlue, se compone de un pequeño tanque de urea con un consumo de alrededor de 0.1 litros por 100 kms (o del 1 al 3 por ciente de lo que se consuma en diesel), siendo rellenado -éste tanque- en las labores de mantenimiento programadas en el calendario por el servicio técnico, sin ocasionar, por tanto, preocupaciones extra al conductor. Par ael R 320 y el ML 320, el tanque tiene una capacidad de 28 litros, mientras que, para el GL 320, su capacidad se incrementa hasta los 32 litros.
Los catalizadores se construyen con diversas mezclas de metales, algunos bastante solicitados, como el paladio, que se utiliza, entre otras cosas, en joyería para realizar el llamado “oro blanco”. Los elementos químicos (platino, paladio y rodio) que contiene el catalizador, reaccionan con los gases de escape para neutralizar la mayor parte posible de sus venenosos ingredientes, para muchos de nosotros no tiene mayor interés que ese, pero para algunos ladrones (sobre todo en los Estados Unidos y América del Sur) no ocurre lo mismo.
En el mercado negro puede pagarse hasta 200 $ (136 €) por un catalizador, una cantidad nada despreciable cuando logras reunir un buen número de ellos (aunque también esto depende del tipo de vehículo, por ejemplo: los catalizadores de los Mitsubishi Eclipse y Chrysler Neon son más caros).
El “problema” para los ladrones es que están situados en lugares de no muy fácil acceso (bajo el piso del vehículo), por eso prefieren todo-terrenos, vehículos que ni siquiera necesiten ser elevados para hacerse con el preciado botín. Según la policía, los favoritos en este sentido son el Toyota 4runner y el Kia Sportage, porque son los más fáciles de robar.