
Mediante el uso de un nuevo sensor que monitorizará el aceite del motor, los desarrolladores de Daimler esperan ser capaces de controlar directamente su calidad, logrando con ello intervalos de mantenimiento superiores a casi el 25%. Para ello, utilizarán aspectos como la velocidad con la que fluye en el cárter, lo cual da una idea del grado de contaminación y suciedad que arrastra, y de la capacidad lubricante que le resta.
El cálculo de dicha viscosidad ofrecerá unos datos que serán expuestos directamente al conductor para que conozca de forma directa el momento en el cual debe sustituirse. Además, el sensor detectaría si existe contaminación externa, por ejemplo, con agua. El sensor está actualmente siendo preparado para su inclusión en los vehículos a nivel comercial.
Publicado por Martin Brown en Mercedes Benz, Tecnología el 12 Marzo, 2008












