Hace unos días ya fue sorprendida en Nürburgring esta unidad de pruebas del Bentley Continental GTC Speed, cuya presentación está cada vez más cerca. Ahora ha sido avistado de nuevo en un barrizal, un lugar poco apropiado para un coche de este calibre.
Aunque el exterior es el mismo, esta vez el fotógrafo pudo captar una imagen del interior. La diferencia más llamativa respecto a los Continental normales es el diseño del volante, que ahora es uno de tres radios de aspecto más deportivo. Además se añaden pedales de aluminio perforados. El resto del habitáculo permanece invariable. Las características mecánicas son las mismas que para el Continental Flying Spur Speed.
Tras los resultados récord de Bentley en 2007, este año no se está dando tan bien para la firma germano-británica. Las ventas están descendiendo de manera importante en todo el mundo pero sobre todo en Estados Unidos, donde la última escalada del precio del petróleo está haciendo mella en las ventas de los coches más sedientos. Debido a ello, la producción se verá reducida en cerca del 15%, de la siguiente manera: un tercio de los casi 4.000 trabajadores de la fábrica de Crewe tendrán una semana laboral de sólo tres días. Si les mantienen el sueldo, más de uno estará encantado con la decisión.
Los modelos que más notarán la decisión serán lógicamente los menos vendidos, el Azure y el Arnage, El “superventas” Continental prácticamente mantendrá el ritmo de producción actual. La compañía calcula que esta situación se mantendrá al menos hasta el primer trimestre de 2009. La mayor preocupación que tienen ahora es el daño que está recibiendo la imagen de Bentley, que es vista como un fabricante de coches contaminantes e irrespetuosos con el medio ambiente. Aunque, digo yo, esta imagen la han tenido toda la vida…
Bentley parece que tiene problemas en EEUU con sus Continental GT, GT Speed, Flying Spur y GTC. La sal que utilizan las autoridades en ese país para combatir la nieve en las carreteras puede ser potencialmente peligrosa para el filtro de la gasolina de los modelos, ya que puede corroerlo y provocar así una fuga con su consiguiente riesgo de incendio.
Esta noticia es mala para Bentley, pero a la vez nos demuestra que la marca inglesa va viento en popa, por lo menos en EEUU. Y es que la cantidad de vehículos llamados a revisión es de ¡más de 13.000 unidades!, lo que demuestra la gran aceptación de Bentley en el mercado norteamericano.