
1.288 kilómetros por hora, pero no en un avión, sino sobre el suelo. ¿Te imaginas lo que se debe sentir? Que rápido deben verse pasar “las casitas”… Eso es lo que quieren con éste auténtico “avión sobre el suelo”, porque, en efecto, es éso, básicamente un avión.
Para batirlo, Ted Shadle y Keith Zanghi han tenido que irse a un desguace a buscar un motor a reacción de un Lockheed F-104 de 1957, un propulsor que puede ofrecer hasta 42.500 CV de potencia (sí, algo más que un Fórmula 1). Con ésto quieren entrar en la historia, batiendo el record de velocidad en tierra (Land Speed Record), pero, antes, han tenido que solucionar unos pequeños “detalles”: el primero, su alimentación, ya que el aparatejo consume la friolera de 160 galones de combustible al minuto (vale, no te asustas… habrá que convertirlo a litros: ¡605 litros al minuto!). Y si arrastra una cuba detrás, me parece a mi que el record no va a batirlo. El otro, ha sido buscar un piloto. Si alguien quiere morir creo que puede ofrecer sus servicios todavía.
¿Quieres ver su intento del año pasado? Dale a continuar leyendo. A pesar de la distancia en la que está la cámara, te aseguro que impresiona.
Publicado por Olaya en Curiosidades el 18 Abril, 2008













