
Hay que reconocer que en algunas cosas han acertado, por ejemplo, en que dependiendo de la densidad del tráfico un dispositivo nos diría el estado de la circulación (ya existen navegadores con dicha tecnología), y que, a eso sí que aún no hemos llegado, se nos permitiría alcanzar más velocidad en cuanto el tráfico se despejara.
Las carreteras estarían con el mismo estado del firme independientemente de las condiciones climáticas (¡qué más quisiéramos!), y dispositivos de señalización inteligentes nos informarían sobre el carril a ocupar (algo, sólo algo semejante, logran a veces los carteles de información dinámica y luminosa, pero no a tanto). Cámaras interiores nos informarían del tráfico que nos viene por detrás (eso sí que es factible en la actualidad).
Publicado por Martin Brown en Vídeos el 3 Febrero, 2008












