Realizar una conducción
económica.
- Para realizar una conducción económica se tiene en primer lugar
que evitar las velocidades superiores a 90 o 100 Km/hora, así como las
conducciones bruscas o "deportivas", pues los consumos de combustible se
incrementan hasta el doble si se dan estas situaciones. También hay que tener en
cuenta el peso del vehículo y la aerodinámica que tenga el mismo. Una conducción
no económica no solo afecta al gasto de combustible sino, que también afecta a
otros elementos del vehículo que sufren desgaste y en consecuencia deben ser
revisados y cambiados con mayor frecuencia; estos son los neumáticos, frenos,
amortiguadores, aceites de motor y filtros correspondientes. Realizando una
conducción económica ganamos dinero y seguridad.
El consumo dependiendo
de la vía.
- Los consumos mínimos estimados por los fabricantes de vehículos, se
realizan a una velocidad constante de 90 Km/hora en tramos sin desnivel y con
una velocidad del viento prácticamente nula. Esta es la teoría, pues en la
práctica los consumos de los vehículos dependen del tipo de conducción que
realicemos y del tipo de vía por la que circulemos.
Cuando se esta parado o en constantes arrancadas
y paradas, el gasto se multiplica hasta por 2 ó 3. Siempre hay que evitar en
estas vías circular con el coche revolucionado y hay que aprender a llevar una
conducción relajada y tranquila sin llegar a perder los reflejos ni entorpecer
el tráfico adecuándose siempre a las circunstancias que nos encontremos.
Aerodinámica del
vehículo.
- Uno de los factores mas importantes que inciden en el consumo y
comportamiento de los vehículos es el coeficiente de penetración en el viento de
los mismos "la aerodinámica".
Los vehículos según se van modernizando, van
teniendo cada vez un coeficiente menor de aerodinámica, y como resultado de esto
unos consumos mas ajustados.
Existen factores que disminuyen estos
coeficientes y como consecuencia aumentan el consumo de combustible en nuestros
vehículos, como es el llevar vacas innecesarias o con mucho equipaje encima de
nuestros vehículos, circular con las ventanillas abiertas en exceso y cargar
inadecuadamente nuestro vehículo haciendo que este se levante de la parte
delantera por el hundimiento de la trasera.
También hay que recordar que existen vehículos que debido a lo que están
destinados no son nada aerodinámicos, como son las furgonetas y los camiones
entre otros.