
“Haremos una investigación a fondo del motor, no sabemos qué falló”, estas son las palabras de Rob White, ingeniero jefe de la escudería del rombo, las cuales dan una idea de lo extrañados que se vieron al ver cómo Fernando Alonso se iba del Gran Premio de España por una avería en su propulsor, cuando lo estaba exprimiendo al máximo para lograr ponerse en las primeras posiciones.
La sorpresa (y decepción) fue evidente ya en la cara de Flabio Briatore, que apareció en televisión nada más detenerse el monoplaza a un lado de la pista.
Si recordamos, Alonso rompió el motor en la vuelta 34, como os contamos el otro día. Desde la escudería francesa no se explican qué pudo haber pasado, según ellos, el motor debería haber durado mucho más en competición (así se lo decían los cálculos de rodaje que habían hecho), y, lo que añade todavía más misterio, es que no hubo nada, ni en la telemetría ni en los datos de gestión de motor que reciben los ingenieros, que hiciera sospechar de una inminente avería: “fue un fallo súbito, algo que como mucho podía habernos alertado media vuelta antes. Pero no hubo nada que pudiéramos hacer”, ha dicho Denis Chevrier, jefe de operaciones de Renault, y, para él, está claro: “fue una avería y debemos saber la causa exacta para ver qué hay que cambiar en los próximos motores. Necesitamos saber qué tenemos que hacer en el futuro“.
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OlayaA ver si Renault se pone las pilas y consigue averiguarlo y así evitarlo para una próxima vez, que fue una pena que no pudiera terminar la carrera pudiendo quedar en buena posición.Saludos!