
Lógicamente, los contenedores de desperdicios no tienen motor (al menos los que se usan para transportar en camiones), pero eso no le supuso un problema para la empresa inglesa GD Environmental, la cual, como forma de publicidad y promoción, y aprovechándose de las flexibles leyes bretañas en materia de homologación, tuvo la idea de motorizar uno de sus contenedores.
Y ya puestos en tarea, ¿para qué montar un motor cualquiera? No, mejor el de un Subaru Impreza WRX de 300 CV y con una velocidad punta de 240 km/h… ¿os imaginais un trasto de estos, de puro hierro y el cual pesa más de una tonelada, a toda velocidad por la autopista?
El motor se lo donó James Norville, propietario del Subaru (parece que se había cansado de él… averías probablemente, porque junto con la potencia es lo único que suelen tener los Impreza) y parece que se sintió más a gusto con deshacerse del Subaru que con verlo convertido en basura… ¿o será una indirecta?
Referencias: YouTube
Más datos: Otro vídeo (vía The Sun)
Publicado por Martin Brown en Curiosidades el 27 Diciembre, 2007














[...] ya hemos visto cómo había gente que extraía el motor de un Subaru Impreza para colocarlo en un contenedor de basura, ahora es el popular Renault 4-4 (también conocido como 4cv) quien sufre esta “mutación [...]
Creo que en un capitulo del programa Top Gear, hacian una carrera entre este cacharro, un sofa convertido en coche, y creo que tambien una caseta de jardin motorizada… A ver si lo encuentro y os paso el enlace