
Si ayer nos hacíamos eco del salto que tenía pensado efectuar Rhys Millen la nochevieja para festejar el año nuevo, al final resulta que no va a ser posible. Porque tras realizar las prácticas del salto (algunas de ellas con bastante buenos resultados), en la última prueba se fracturó cinco vértebras y tuvo que ser llevado al hospital.
Así que de momento, el único espectáculo que veremos por parte de Red Bull será desarmar la rampa que con tanto espectáculo montaron, que más que rampa pareciera que aquello iba a ser la torre de lanzamiento de un cohete lunar. Lo que parece más raro es que un equipo como Red Bull no tenga ni siquiera un segundo piloto (¿será que nadie más está lo suficientemnte loco como para hacer el cabra para nada?), porque tanto bombo y tanto platillo se quedará en eso: en prácticamente nada. Claro que a Red Bull que le quiten lo bailao (dirán ellos), porque ¿y la publicidad gratuita que han conseguido con la tontería esta? Eso sí que no tiene precio. Más o menos, como hacen en la Fórmula 1, que nunca ganan nada, pero siempre están en medio. Para que se les vea.
Alcance de la noticia: Las Vegas (USA)
Referencias: Red Bull
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Publicado por Scott Hebron en Curiosidades el 27 Diciembre, 2007














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