
Desde que los ladrones son ladrones uno de los mejores antirrobos es un candado y una cadena, hasta que se inventaron las cizallas, claro.
Algo así debió pensar el conductor de este automóvil que decidió dejar de esta guisa y cerrar a “cal y canto” su utilitario, y para ello nada mejor que una cadena larga, muy larga, y un candado. Por lo menos tuvo antes la precaución de cubrir la cadena con plástico.
Menuda película que debe armar cada vez que aparca su coche, no me lo quiero ni imaginar.
Referencias: Joestf1
Publicado por Olaya en Curiosidades el 27 Octubre, 2007
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