
En los últimos años, y fruto de la mayor eficiencia que están buscando todos los fabricantes en sus motores, la adopción de sobrealimentación ha comenzado a ser una solución más que común en los propulsores gasolina -por no hablar de los diésel, donde ya son un elementos fijo desde hace años-. Con un considerable éxito cosechado con su motor de seis cilindros en línea, 3.000 centímetros cúbicos y doble turbocompresor, BMW podría estar trabajando en un sistema de tres turbos como la evolución natural del anterior propulsor.
De este modo, se mantendría el planteamiento de seis cilindros en línea, con un cubicaje que pasaría a ascender hasta los 3.200 centímetros cúbicos. Por su parte, la sobrealimentación pasaría a estar formada por un sistema de tres turbocompresores, dos de ellos con el habitual funcionamiento, y uno de ellos eléctrico -no empleará los gases de escape para obtener el funcionamiento del compresor-. ![]()
El primer vehículo de la marca alemana que se podría beneficiar de este sistema sería el BMW X3 M -en la fotografía, en una instantánea espía-, variante de altas prestaciones del todocamino. Como potencia máxima esperada, a fecha de hoy, y con el propulsor todavía en fase de desarrollo, se espera que alcance los 450CV, cifra más que considerable para el cubicaje y número de cilindros del motor.
Si ayer hablábamos que el posible protagonista del nuevo BMW M3 será un motor de seis cilindros, siendo las actuales opciones que estén distribuidos en V o en línea, la aparición de la información relativa a este nuevo propulsor que se encuentra en desarrollo, añade un nuevo candidato para el deportivo alemán.
Fuente: carmagazine
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