
Era muy habitual a finales de los años 70 y principios de los 80, ver a jóvenes decorando sus automóviles en el recién llegado arte de la decoración con sprays. En aquellos tiempos sus modestos modelos (y, aunque no tan modestos, desde luego nada comparables a un Mustang actual) era pintados de forma tan bestial (y sin reparación ni oportunidad de vuelta atrás una vez acabado el trabajo) con calaveras, motivos de fuego o figuras femeninas.
Digo todo esto porque me ha venido a la memoria al ver que Ford ha sacado estos nuevos adhesivos, que tienen la particularidad de ser fáciles de poner, y que a más de un propietario saciará sus ganas de decorar su Mustang. Algunos son verdaderamente horteras (por ejemplo, el negro en V no me gusta nada), pero ya se sabe que para estas cosas, sobre gustos no hay escrito.

Publicado por
Dominic