
No, no es que se traslade la fábrica, tranquilidad, que nadie se lance a la calle. Lo único que ocurre es que comenzará a vender sus unidades usando el mismo importador que ya tiene en Polonia, con la previsión de vender 5.000 coches al año y abrir para el 2010 otros 15 puntos de venta más, por lo menos.
En un principio venderán los Seat Ibiza y Córdoba, y luego, a finales de este año, el Altea XL4, todos equipados en sus versiones más altas. También distribuirán el Seat León.
Una buena noticia para todos, en general, y para Seat en particular, ya que abrir nuevos mercados es siempre una buena expectativa de futuro.
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