
La industria del automóvil ha sido testigo de muchos fracasos durante su más de un siglo de existencia, la mayoría de ellos por una mala planificación y ejecución del modelo. Pero en alguna que otra ocasión, sin embargo, algunos vehículos con una propuesta realmente innovadora han fracasado, simplemente porque se adelantaron a su tiempo.
El Renault Avantime es un claro ejemplo de esto. Creado en colaboración con Matra, esta especie de coupé-monovolumen era completamente diferente a cualquier otro modelo existente en el mercado cuando fue lanzado en 2001. Por desgracia, los compradores no aceptaron este tipo de vehículo tan radical. Hoy en día, una década después, modelos tan transgresores como el BMW X6 o el Nissan Murano Cross Cabriolet están a punto de convertirse en tendencias. ![]()

La historia de la Avantime se remonta a la década de 1990, cuando Philippe Guédon, jefe de la división automotriz de Matra, intuyó el que podía ser un importante cambio en los hasta entonces fieles clientes de la Espace.
Quería ofrecer a las nuevas generaciones que habían crecido con la Espace un vehículo más dinámico que mantuviese la esencia del monovolumen pero que a su vez tuviese un aspecto más moderno. De ahí nació el concepto de CoupéSpace llegó, un diseño que ofrece la versatilidad de la Espace, pero vestido con una carrocería coupé 2 +2.

La alianza entre Renault y Matra se firmó en 1998 y se optó por el nombre de Avantime. El chasis lo heredó del Matra Espace III y el gran Patrick Le Quément fue el responsable de diseñar la carrocería y el habitáculo.
La palabra que definía a la perfección a este coupé-monovolumen fue “innovación”. Su nombre Avantime (antes de tiempo) resumía a la perfección la filosofía del modelo.
El Avantime disfrutaba de la configuración típica de un monovolumen, pero el pilar B fue eliminado dándole el aspecto deseado de cupé, además contaba con sólo dos enormes puertas que facilitaban el acceso a su interior. Gran parte de su estructura fue construida con acero galvanizado y paneles de poliéster, mientras que la parte superior fue hecha de aluminio. Esto se tradujo en una mejora del centro de gravedad y de la rigidez, permitiendo a los ingenieros de Renault colocar en el Avantime un techo solar de gran tamaño.

A pesar del gran tamaño de sus puertas, el Avantime podía utilizar una plaza de aparcamiento normal sin ningún problema. Tenía un sistema de apertura doble en paralelo (denominado “de doble cinemática”), totalmente innovador.
En el interior, la segunda fila de asientos se posicionó a más altura, dando a los pasajeros de la parte trasera una visión más amplia. El gran techo panorámico mejora la sensación de espacio y, al pulsar un botón, se podía abrir, junto con todas las ventanas, lo que convertía al Avantime en casi un descapotable.
La cabina disponía de cuatro asientos individuales con cinturones de seguridad incorporados y todos estaban revestidos en cuero de alta calidad. El diseño interior era totalmente minimalista, pero los materiales y calidad de los acabados era muy superior a la media de aquella época.
Cuando fue comercializado, el Avantime estaba animado por un motor de gasolina V6 de 3.0 litros, capaz de entregar 207 CV de potencia. Al igual que sucede hoy en día, el gran desplazamiento del propulsor echó para atrás a la mayoría de los potenciales compradores europeos. Cuando apareció el motor más pequeño de 2.0 litros y las motorizaciones diesel de 2.2 litros era demasiado tarde. Así, que Renault fue simplemente incapaz de evitar el desastre por su mala planificación.
En 2003, sólo dos años después de iniciar su producción y con sólo 8.557 unidades vendidas, el futurista Avantime fue suspendido, en lo que se convertiría en uno de los mayores fracasos del fabricante francés.
Sin embargo, el Avantime no era un mal coche y es un elemento preciado entre los coleccionistas de hoy en día.
Etiquetas Avantime, espace, Renault Avantime, Renault Espace
Categoría Curiosidades, Monovolumen, Renault
3 comentarios
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PagoagaParami siemprfe fue un cochazo y con el tiempo mas cuenta me doy que no me equivocaba. saludos
No dudo que fuera un cochazo, pero estaba tambien horrible. Razón suficiente para no comprarlo.
para gustos los colores, yo te puedo decir que he montado en uno y te sorprendería lo bien hecho que está y lo cómodo que es.