Cada mes un niño muere por no llevar el cinturón en el asiento de atrás

La campaña alemana para incentivar el cinturón para los niños es realmente gráfica y llamativa. Consiste en un niño durmiendo en el asiento trasero de un automóvil, pero, reflejado sobre el retrovisor interior, parece en un primer vistazo como si estuviera en un ataúd.
Su intención es reducir el número de víctimas infantiles o que se ven gravemente afectadas con secuelas de por vida por el hecho de que sus padres no les ponen el cinturón de seguridad y las sillas específicas para vehículos. Sin medios de sujección al asiento, cualquier frenazo brusco podría lanzar, literalmente, al pequeño por el parabrisas.
La campaña, propiciada por la Asociación Alemana de Víctimas del Tráfico, ha sido desarrollada por la agencia holandesa Ogilvy, bajo la dirección artística de Jan-Willem Smits y la fotografía de Arno Bossma, entre otras colaboraciones.

lector de feeds






































