
Mitsubishi Motors Corporation acaba de anunciar oficialmente hoy (aunque es algo que ya se sabía desde la presentación del Lancer) dos nuevos componentes para algunos de sus vehículos, el primero en montarlo será el Lancer Evolution.
Se trata del control dinámico de tracción S-AWC (Super All Whell Control), y el Twin Clutch SST (Sport Shift Transmisión), una transmisión automatizada de doble embrague, que viene a ser lo que Volkswagen monta en algunos de sus modelos (el DSG), en donde se pasa de marchas “limpiamente” y sin prácticamente interrupciones.
El S-AWC, en combinación con el ABS, estabiliza el vehículo en las más duras condiciones, permitiendo un mejor control y una tracción total, ofreciendo la mejor potencia a la parte motriz del vehículo que más la necesite.
Esto se realiza gracias a varias medidas electrónicas, que sería innumerables describir aquí, como el ACD, un diferencial adaptativo que limita, bloquea o deja libre la parte posterior o delantera, según se necesite.
También se cuenta con el control de tracción (ASC), y el AYC (Active Yaw Control), un mecanismo de transferencia de potencia cuya primera referencia la encontramos en el Lancer Evolution IV de 1996. En esta nueva versión del Lancer se le añade un sensor de fuerza de frenado.
Por su parte, la transmisión de doble embrague llevará tres modos: Normal, Sport, o S-Sport. Esta última exprime toda la potencia del motor al máximo posible.
Es curiosa la expresión que usa Mitsubishi para explicarnos el funcionamiento del modo Sport en su nota que acaba de pasar hoy, la llama “relación de amistad entre el hombre y la máquina”, en referencia directa a que ésta intenta colaborar siempre en lo que aquél quiere hacer.
En la imagen, podemos ver el sistema S-AWC montado sobre el chasis del Lancer Evolution, en una foto que acaba de distribuir esta misma mañana Mitsubishi.
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Publicado por Olaya en Mitsubishi el 10 Julio, 2007









































