Brian Cole tenía 22 años cuando en 2001 se dirigía a visitar a su familia que residía en Mississippi al volante de su Ford Explorer Sport. El SUV de Cole volvó cuando este circulaba a 80 millas por hora, expulsándolo del vehículo. Brian Cole falleció a consecuencia del impacto, pero su primo adolescente que viajaba de copiloto resultó ileso. Ford fue llevada a juicio porque los familiares decían que llevaba el cinturón de seguridad abrochado, mientras que el gigante de detroit asegura que de haber sido así no hubiese salido despedido del vehículo.

Fuese como fuere, un jurado ha dado la razón a la familia Cole tras casi una década de batalla legal. La Ford se verá obligada a indemnizar a la familia del fallecido con 131 millones de dólares. El primo de Brian Cole recibirá 1.5 millones de dólares.

Vía: Leftlanenews

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