Esta noticia me recordó a la película de Steven Seagel “En tierra peligrosa” (”On Deadly Ground”). Curiosamente, aunque su petrolífera era, obviamente, una empresa de ficción, la trama se desarrollaba también en Alaska. Si recordais, se trataba de impedir que se pusiera en funcionamiento una refinería (”Aegis 1″) ya que, de este modo, los derechos de explotación pasarían de nuevo a los esquimales, legítimos propietarios por derecho de permanencia de las tierras.
Al final de la película Steven Seagel hace un discurso que es el que encabeza este artículo. Y es que la petrolera Shell va a llevar a cabo un programa de exploración que va a suponer el mayor de esta índole de la última década, concretamente en el océano Ártico, al norte de Alaska, ya que allí parece ser que se encuentra un jugosísimo tesoro en forma de oro negro: 8.000 millones de barriles de petróleo y cerca de 900 billones de metros cúbicos de gas.
Pero se han encontrado con un problema: la oposición de los vecinos y autoridades locales, además de los ecologistas. Eso sí, los balleneros no han dicho nada, solamente que no lo hagan hasta que concluyan sus operaciones de captura allí.
Lógicamente, los ejecutivos de Shell ya han dicho que se han tomado las medidas de protección medio-ambiental necesarias. Lo mismo que en la peli, vamos.
Alcance de la noticia: Global (Medio Ambiente)
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Publicado por Scott Hebron en Industria el 6 Julio, 2007













[...] luego, incluso, con daños sobre los fetos, ahora solo faltaba ésto. Que respiramos veneno ya lo decía Steven Seagel en su conocida “En Tierra Peligrosa”, [...]