
Y lo de “bestial” no lo digo yo, lo dice el mismo preparador alemán G-Power, que dice haber conseguido el BMW “legal” para carreteras públicas más potente del mundo, con una velocidad máxima de 340 km/h gracias a su motor dotado con el sistema G-Power Evo II, el V10 de 5 litros del M5 consigue una potencia de 730CV. Impresionante, desde luego.
Y sus cifras de aceleración no lo son menos: de 0 a 100km/h en sólo 4,2 segundos, y si lo queremos poner a 200km/h, sólo tardaremos 10 segundos en hacerlo. Y los 300km/h, en 29,5 segundos. Es decir, para cogerse al volante bien fuerte.
Pero para aquéllos que no quieran tanto, o a quienes entre un poco de miedo semejante desglose de potencial, G-Power ha preparado también una versión “aligerada” o, digámolos así, “modesta”, aunque de modesta tiene poco, porque la preparación Evo I desarrolla 635CV con turbos a 0.3 bares y una aceleración de 4.5 segundos para ponerlos a los 100km/h.
Por fuera, este BMW M5 está pintado en dos tonalidades, con elementos como el difusor, alerón y entrada de aire en fibra de carbono, además de unas preciosas llantas Silverstone de “21″ pulgadas y frenos de 6 pistones, para que siempre podamos tener a semejante bestia bajo control. ¿He dicho “bajo control”? Perdón, era una ironía.
Alcance de la noticia: Internacional
Referencias: Xelopolis
Publicado por Martin Brown en BMW, Tuning / Preparaciones el 3 Enero, 2008













